El aceite de árbol de té es bien conocido por sus cualidades higienizantes, las cuales lo hacen apropiado para desinfectar la piel, las superficies del hogar y además purifica el aire, una cualidad muy apropiada para minimizar el riesgo de transmisión de enfermedades respiratorias. Utilizalo en un difusor para para ayudar a purificar y refrescar el aire por toda la casa.
El aceite de árbol del té desprende un olor a hierba recién cortada, muy intenso y se obtiene mediante destilación al vapor.
El aceite de árbol del te es bien conocido por su efecto limpiador y rejuvenecedor sobre la piel. Además tiene propiedades calmantes para la piel irritada.
Una de las aplicaciones más conocidas y efectivas del aceite del árbol del té es su potente acción contra los piojos. Si quieres saber más sigue este enlace.

Descripción del aceite del árbol del té.
El aceite esencial de árbol de té tiene más de 90 compuestos diferentes y aplicaciones ilimitadas. Las hojas del árbol del té han sido utilizadas por los pueblos aborígenes de Australia durante siglos. Estos pueblos tradicionalmente aplicaban las hojas trituradas directamente sobre la piel para lograr un efecto refrescante.
El árbol del té es bien conocido por sus propiedades higienizantes. Se puede utilizar para limpiar y desinfectar la piel y las uñas, así como para mantener un cutis de aspecto saludable. El aceite del árbol del té se usa tanto en pruritos como excoriaciones cutáneas ocasionales para calmar la sensación de escozor. Por otro lado, usado en un difusor, el aceite del árbol del té ayuda a purificar y refrescar el aire.
Como se aplica el aceite de árbol del té.

Para irritaciones ocasionales de la piel, aplicar 1 o 2 gotas de aceite esencial de árbol de té en el área afectada.
Puedes combinar 1 o 2 gotas con tu limpiador facial para mejorar el resultado o aplicarlo sobre la piel después del afeitado.
También se puede aplicar en las uñas de las manos y los pies después de la ducha para sanear las uñas y conseguir un aspecto más saludable.
Agrega unas gotas a una botella de agua con vaporizador y úsalo en superficies como agente limpiador y desinfectante.
Aceite del árbol del té en un difusor:
Vierte de tres a cuatro gotas en el difusor y déjalo actuar una hora en cada estancia de tu casa que quieras higienizar. Por ejemplo puedes dejarlo actuar en el salón de tu casa antes de una comida familiar, apagarlo mientras dure la reunión y posteriormente volver a encender el difusor para ayudar a limpiar el ambiente cargado.
Aceite del árbol del té en la piel

Aplica una o dos gotas en el área deseada. Diluye con un aceite portador para minimizar la sensibilidad de la piel. Mantén las precauciones habituales de cualquier otro aceite esencial.
Aceite de árbol del té directamente sobre la piel
El aceite de árbol de té no debe aplicarse directamente sobre la piel cuando es puro. Debe diluirse siempre en un aceite portador. La forma más segura de usar el aceite de árbol del té es utilizar siempre un aceite esencial puro, de una marca reconocida, y diluirlo con un aceite portador como el aceite de coco, aceite de almendra, etc.

El aceite de árbol del té tiene un sinfín de usos y beneficios para la piel, por lo que se ha convertido en un ingrediente cada vez más popular en numerosas cremas para la piel, productos para uñas, aceites de masaje, limpiezas faciales e incluso productos para el cabello.
El aceite de árbol del té tiene una potente capacidad antiséptica, por lo que algunos médicos y expertos en el cuidado de la piel incluso recomiendan el aceite de árbol del té como una alternativa a los medicamentos y productos para la piel convencionales. Esto es debido a que sus propiedades son igual de efectivas que las de otros productos como el peróxido de benzoilo sin los efectos secundarios adversos que otros productos elaborados por síntesis química provocan.
Realmente el aceite de árbol del té puede ser usado por cualquier persona con muy pocas posibilidades de padecer efectos secundarios. La posibilidad de reacción alérgica o de cualquier otro tipo ronda el 4% según algunos estudios.
Los productos habituales para el cuidado de la piel que se expenden en farmacias y parafarmacias, a menudo contienen productos químicos que a veces pueden paradójicamente, agravar las afecciones cutáneas, como el acné, y provocar inflamación de la piel.
El aceite de árbol del té puede ser utilizado para tratar estas afecciones al tiempo que proporciona un cuidado y protección de la piel.
Aceite de árbol de té: contraindicaciones
El aceite de árbol de té es completamente seguro para la mayoría de las personas. Pero hay que tener muy en cuenta que, el aceite en si es tóxico y nunca, repito, nunca debe ingerirse. No hay que alarmarse, en casa guardamos un montón de productos que son tóxicos, como jabones y otros productos de limpieza. ¿Se nos ocurre ingerirlos? ¿No? Pues el aceite de árbol de té tampoco.

En el caso de que se haya ingerido por error o porque la persona afectada no nos haya leído, cosa imperdonable, puede desarrollar una serie de efectos secundarios como confusión, dificultad para caminar, inestabilidad, sarpullido e incluso en casos extremos acabar en coma.
Si lo aplicamos tópicamente, es decir, en la piel, deben seguirse una serie de pasos que explicamos en este artículo.
Aplicado sobre la piel, en algunas personas, puede causar inflamación y erupciones. Evidentemente, si esto sucede, debes dejar de usar el aceite inmediatamente. (Eso quiere decir que no has leído el post 😉 donde explicamos como hacer una prueba de alergia).

En los tratamientos contra el acné, y también sólo en algunas personas, puede causar en ocasiones sequedad de la piel, picor, escozor, ardor y enrojecimiento.
El aceite de árbol de té, cuando se diluye en aceite de lavanda como aceite portador, podría no ser adecuado para niños pequeños que aún no han alcanzado la pubertad pues algunos estudios indican que puede interferir en el desarrollo hormonal. Aunque no se ha establecido una relación directa siempre es mejor ser prudente y no utilizar esta combinación de aceites.
