
¿Qué son los aceites esenciales y para qué sirven?
Muchos de nosotros a veces nos preguntamos que es eso de un aceite esencial, que tanto se habla de ellos hoy en día, para que servirán y si realmente se obtiene un beneficio con su uso.
Pues bien, el aceite esencial es la esencia volátil extraída de las plantas por diversos métodos y tienen la capacidad de reforzar el organismo, ayudan a mejorar el sistema inmunitario, alivian dolores y malestares físicos, ayudan a eliminar toxinas, bacterias y virus (dependiendo del aceite esencial), ayudan a mejorar el estado de ánimo y todo esto porque tienen principios activos con diversas propiedades terapéuticas.
Para que un aceite esencial sea terapéutico, éste debe de conservar la mayor cantidad de compuestos aromáticos.
Los aceites esenciales terapéuticos son:
- 100% natural: libre de herbicidas.
- 100% integro: destilación completa.
- 100% puro: exento de cualquier añadido de aceite vegetal
- No están adulterados (no llevan ningún añadido, son 100% aceite esencial).
- No caducan.
Cuando la calidad de un aceite es inferior:
- Tienen pesticidas, alcohol, fungicidas…
- Puede que esté etiquetado como aceite esencial puro pero solo contenga una pequeña cantidad de aceite esencial, el resto son aceites vegetales añadidos para producir mayor cantidad, por lo tanto es un aceite adulterado.
- Tienen fecha de caducidad.
- No se pueden ingerir.
- Diversidad de precios.
Por lo tanto, lo que diferencia a los aceites esenciales de calidad de los demás aceites, es que son 100% puros, sin adulteraciones y sin químicos.

Los aceites esenciales puros son una parte importante de cualquier rutina, ya se trate de cuidado de la piel, limpieza, relajación o bienestar general.
Los aceites esenciales puros no manchan ya que son volátiles, el aceite se evapora. Aunque algunos pueden dejar mancha debido a la coloración más oscura o amarillenta de los ingredientes.


Los efectos terapéuticos de los aceites esenciales están más que demostrados. Para respirar mejor, para dormir, calmar la tos, para relajarnos. Existen aceites esenciales para un sinfín de situaciones, por eso nosotros nos declaramos fans absolutos de la aromaterapia.
Si conoces los beneficios de los aceites esenciales o quieres empezar a probarlos, puedes elegir entre diferentes tipos en función de lo que mejor se adapte a tus necesidades y de lo que quieras conseguir.
Algunos aceites esenciales son calmantes, tonificantes y reconfortantes, mientras que otros son energizantes, cálidos y renovadores pero todos los aceites esenciales son naturales. La gran variedad de aceites esenciales que existen te permiten mantener la salud de forma natural y efectiva sin efectos secundarios.
¿Cuáles son las propiedades de los aceites esenciales?
Los aceites esenciales tienen las propiedades específicas de las plantas de las que se obtienen. En líneas generales, todos ellos son:

- Antibióticos
- Antiinflamatorios
- Antisépticos
- Regeneradores celulares
- Antivíricos
- Relajantes
- Tonificantes
- Antiradicales
- Activan la circulación sanguínea y linfática
¿Cómo conservar los aceites esenciales?
Procura mantenerlos en sus frascos originales, éstos poseen un sistema de cierre hermético para que el producto no se deteriore al contacto con el aire y pierda sus propiedades.
Lo mejor es que los guardes en sitios frescos y secos, lejos de la luz directa y con el tapón bien cerrado. Por supuesto, siempre tendrán que estar fuera del alcance de los niños.
Si los conservas en estas condiciones ambientales, pueden durarte muchos años manteniendo todas sus propiedades en perfecto estado.

Precauciones en el uso de aceites esenciales

Los aceites esenciales son sustancias volátiles de composición bastante compleja con gran variedad de moléculas que sinergizan entre sí. Como son capaces de modificar las funciones fisiológicas por la actividad farmacológica de dichas moléculas, no debemos menospreciarlos y tener en cuenta algunas precauciones a la hora de usarlos.
Los aceites esenciales cuentan con más de 400 moléculas activas en su composición y por su naturaleza son capaces de penetrar a través de la piel y llegar al torrente sanguíneo por lo que, aunque se usen por vía tópica se deben mantener unas precauciones de uso.
- No usar durante los tres primeros meses de embarazo. A partir del 4 mes siempre por vía externa y evitando la cintura abdominal y la zona lumbar.
- No usar por vía oral sin supervisión de un profesional.
- No utilizar directamente sobre la piel, siempre se deben diluir en un aceite portador (vegetal), antes de ser aplicados sobre la piel.
- Lavarse bien las manos después de su manipulación y evitar el contacto con los ojos y mucosas pues pueden causar irritación. Y en el caso de que tuviéramos contacto de forma accidental, debemos aplicar aceite vegetal (por ejemplo aceite de oliva o de girasol) con un algodón sobre el ojo, NUNCA con agua ya que se dispersa más el aceite esencial.
- En pacientes con alergias se debe hacer un test de tolerancia (prueba del parche).
- Los aceites esenciales de cítricos pueden dar reacciones de fotosensibilidad por los que no conviene la exposición solar después de su aplicación.
- Respetar la dosificación a la hora de realizar una mezcla.
- Asegurarse que los aceites que se van a utilizar son quimiotipados. En ellos está determinada su composición bioquímica.
- Mantener las condiciones óptimas de conservación.
¿Cómo usar aceites esenciales?
La aplicación de los aceites esenciales puede ser por vía tópica, bien a través de la piel o inhalación.

A través de la piel tienen una acción inmediata (20 minutos aprox.), los aceites esenciales se absorben por la piel donde acceden al torrente sanguíneo y llegan sus efectos al organismo.

Y por inhalación van directamente al sistema límbico (el centro de la memoria y las emociones)
¿Cómo diluir aceites esenciales?
Los aceites esenciales son muy útiles para tratar muchas dolencias. Su uso por vía tópica es probablemente el método más útil de aromaterapia. Sin embargo, como cualquier otra sustancia concentrada, no están diseñados para usarse «tal cual». Hay que diluir los aceites esenciales.

Cuando diluyes aceites esenciales los mezclas con otras sustancias llamadas portadores. Bien sean aceites o mantecas vegetales, permiten que los aceites esenciales se absorban más lentamente en la piel y que sus efectos terapéuticos actúen durante más tiempo.
La lista de los aceites vegetales que pueden usarse como portadores es bastante extensa, pero para diluir son ideales el aceite de coco, aceite de almendra, aceite de oliva, aceite de semilla de uva, aceite de semilla de argán, aceite de girasol, aceite de avellanas, aceite de albaricoque, aceite de jojoba, aceite de aguacate.
Las mantecas vegetales son densas y evitan que los aceites esenciales se evaporen aún más lentamente. Su textura sólida funciona mejor como un ingrediente más en la elaboración de cremas, bálsamos…
La manteca de nuez de Karité, de mango, aguacate y cacao son de las mejores opciones en mantecas para diluir un aceite esencial.
Los aceites y mantecas portadores tienen sus propios aromas únicos, se sienten diferentes en la piel, se absorben a diferentes ritmos y tienen beneficios para la piel. Te recomiendo usar aquellos que sean 100% puros y orgánicos.


El gel de Aloe Vera es un buen portador para aceites esenciales. Por si mismo tiene beneficios para la piel, siendo un portador perfecto para aplicaciones de aromaterapia tópica. No lo confundas con el extracto de aloe vera ya que es principalmente agua y servirá de poco para diluir tus aceites esenciales.

Los surfactantes son sustancias como el jabón que permite que los aceites esenciales se distribuyan a través de otro líquido como el agua. Primero hay que agregar tu aceite esencial a tu surfactante y asegurarte de que esté suficientemente mezclado con él antes de intentar agregarlo al otro líquido.

Por ejemplo, si quieres mezclar el aceite esencial en el agua de tu baño agrégalo a un poco de jabón líquido y mezcla. Luego añade esa mezcla a tu agua de baño.
No utilices para diluir los aceites esenciales:
Agua: Los aceites esenciales no son solubles en agua. Con lo cual aunque lo agites luego volverá el aceite esencial a la parte de arriba y no queremos toda su concentración en las aplicaciones tópicas.
Miel: La miel es una mezcla de agua y azúcar básicamente. Al ser espesa y viscosa mantendrá separadas las gotitas de los aceites esenciales pero no las disolverá, con lo que no es un portador adecuado para aplicaciones tópicas.
¿Porqué diluir los aceites esenciales?
Diluir tiene dos razones:
LA SEGURIDAD: La dilución de aceites esenciales tiene dos motivos principales de seguridad.
- Para evitar reacciones cutáneas.
- Par evitar la toxicidad sistémica.
SU EVAPORACIÓN Y ABSORCIÓN: Los aceites esenciales sin diluir se evaporan muy rápidamente. De hecho es una de sus características. Esto significa que gran parte del aceite se evaporará en el aire antes de que tenga la oportunidad de actuar sobre la piel.
Al diluir el aceite esencial se reduce su volatilidad y ello significa:
- Que una mayor parte de las propiedades terapéuticas del aceite se pueden absorber en la piel.
- Que se puede aumentar la absorción extendiendo el aceite sobre un área más grande.
- Y que se usará menos aceite esencial lo que supondrá un gran ahorro en dinero.
Aunque se hayan utilizado aceites esenciales sin diluir y no se haya tenido ningún problema, no garantiza que no se desarrolle sensibilización con la exposición repetida.
No merece la pena arriesgarse, especialmente cuando estos aceites tienen poderosas propiedades terapéuticas, incluso cuando están diluidos.
Por supuesto, te recomiendo que solo uses aceites esenciales de alta calidad de un proveedor de confianza. Los aceites que han sido adulterados de alguna manera plantean problemas adicionales de seguridad.
Si quieres saber más, aquí tienes una completa lista de aceites esenciales que te puede interesar.
Ahora…..¿cuánto diluyo?

Una vez tienes tus aceites esenciales y tu portador, la relación de dilución o la cantidad a diluir dependerá de varios factores:
- La edad
- Los problemas de salud
- Para que se va a aplicar
- Si se está embarazada o dando pecho.
- Sensibilidad de la piel
- La medicación que se esté usando.
Te voy a facilitar un desglose por edad:

Con esto se pueden establecer algunas pautas generales para diluir los aceites esenciales de forma segura.
- Dilución de 0,25% (1 gota por 20ml de aceite portador): Niños de 3 a 24 meses.
- Dilución al 1% (1 gota por 5 ml de aceite portador): Niños de 2 a 6 años, mujeres embarazadas (solo con aceites que se consideren seguros durante el embarazo) y mayores de 65 años. Esta dilución también es apta para personas con trastornos del sistema inmunológico, se recomienda para pieles sensibles, aplicaciones faciales y para masajes corporales.
- Dilución al 1,5% (1,5 gotas por 5 ml de aceite portador): Niños de 6 a 15 años.
- Dilución al 2,5% (2,5 gotas por 5ml de aceite portador): Mayores de 15. Ideal para la mayoría de adultos y la mayoría de casos. Es buena para el cuidado corporal diario, productos para el baño, el uso diario regular de un aceite y aceites de masaje.
- Dilución del 3 al 20% (3-20 gotas por 5ml de aceite portador): Se usa a corto plazo para un problema de salud temporal como lesiones musculares o enfermedades agudas (por ejemplo una congestión respiratoria).
- Dilución al 25% (25 gotas por 5ml de aceite portador): Se usa en pocas ocasiones para un problema agudo como aliviar calambres, espasmos musculares, etc…
Como puedes ver se necesita una cantidad muy pequeña de aceites esenciales para hacer una dilución recomendada, especialmente para los niños más pequeños. Por norma general es mejor comenzar con el porcentaje inferior de las recomendaciones de dilución y luego ajustar en función de las necesidades.
¿Cómo diluir aceites esenciales en difusores?
Los aceites esenciales deben ser diluidos tanto en el caso de que sean utilizados en difusores, como si son aplicados en la piel.
Para los difusores de 100 a 200ml, deberá de poner 3 o 4 gotas, mientras que serán 5 o 6 gotas para los que su capacidad sea de 300 a 400ml.

¿Cómo mezclar aceites esenciales?
Los aceites esenciales son, la esencia de las plantas que lo produce. Provienen de plantas aromáticas y de los frutos. Contiene moléculas aromáticas que son las que dan el olor pero también otras que forman sustancias químicas con diversas propiedades.
Algunas veces necesitamos o queremos mezclarlos y es entonces cuando nos preguntamos «como hacerlo». Muchos consideran que es un arte realizar dichas mezclas. Lo importante es empezar con aquellos que nos gustan por separado y probar pequeñas cantidades para ver si el resultado es el que queríamos.
¿Qué necesitarás?
- Botella pequeña de cristal con tapa y cuentagotas.
- Papel y boli para apuntar todo lo que vayas haciendo.
- Etiquetas (para anotar la fórmula que se ha creado)
- Todos los aceites esenciales que quieras utilizar en tus mezclas.
- Y el aceite portador que vayas a utilizar.
Tipos de fragancias
Existen muchas pero se pueden clasificar por sus características comunes, por el tipo de olores que tienen. De hecho de esta manera vemos las propiedades parecidas que tienen. Normalmente las fragancias de la misma tipología combinan bien entre ellas. Se pueden ordenar de la siguiente forma
- Florales: mantienen el olor suave y parecido de las flores de las que provienen. La gran mayoría tienen notas medias. En esta clasificación podemos encontrar los aceites de lavanda, jazmín, palmarosa, geranio, ylang ylang, y la rosa.


- Cítricos: son aquellos que cuentan con un olor ácido y a frutas frescas. Son fáciles de identificar. Entre ellos están el limón, citronela, bergamota, pomelo, naranja o mandarina entre otros.

- Herbales: son los que evocan la hierba del campo. Como el aceite de tomillo, romero, árbol de te, eucalipto, manzanilla o menta.

- Amaderados: con aromas leñosos, dulces. Son aromas ricos en olor. Aquí encontramos la mirra, pachuli, ciprés, sándalo, enebro o el cedro.

- Picantes: tienen un aroma cálido y en ocasiones balsámico. Entre los picantes está la canela, el comino, clavo, nuez moscada, jengibre y pimienta.
Cómo clasificar notas y aromas
Los aceites esenciales son muy volátiles pero sus aromas dependiendo del aceite esencial, se evaporan, unos más rapidamente que otros. A principios del siglo XX, unos perfumistas franceses crearon unas tablas basadas en el índice de volatilidad de los diferentes aromas que componen un perfume, tomando como referencia el pentagrama musical: nota alta, media y baja. Su estructura se representa en un triángulo donde existen tres grupos, los cuales se aplican también a los aceites esenciales:

1.- Notas altas: muy volátiles, de rápida evaporación y que percibimos en el primer momento. Son olores cítricos y mentolados.
2.- Notas medias: Forman el corazón del perfume y significan más de la mitad del total de la mezcla. Son los olores florales, herbales y las especias.
3.- Notas bajas: Son las más profundas y fuertes aportando durabilidad a la mezcla. Corresponden a las maderas y resinas.
Cómo combinar aceites esenciales paso a paso
Una vez hemos aprendido a distinguir los aceites por su fragancia y notas aromáticas, llega el momento de combinarlos. Y aquí tenemos que tener en cuenta varias cosas:
- Elegir las fragancias que nos gusten
- Las notas que combinen
- Y decidir el efecto que queremos que nos aporte nuestra creación aromaterapéutica.
Porque cada planta tiene unas cualidades distintas y nos aporta beneficios diferentes.
Al final tu combinación ideal será aquella que logre el efecto que has buscado.

¿Qué aceites esenciales se pueden ingerir?

Dada a la alta concentración que tienen los aceites esenciales, la dilución es importante. No consumir directamente.
Siempre es IMPORTANTE leer la etiqueta del aceite esencial antes de añadirlo a la comida o de ingerirlo. Si está etiquetado como «NO ES PARA INGERIR», no lo consumas por vía oral ni con bebidas ni alimentos. La mayoría de los aceites esenciales que se pueden ingerir están etiquetados por la FDA como GRAS (generalmente considerado como seguro). Lee siempre la etiqueta antes de consumirlo.
Los aceites esenciales deben mantenerse alejados de los niños pequeños. Si estás embarazada o en periodo de lactancia consulta con un profesional.
Muchas personas aplican los aceites esenciales por vía tópica sobre la piel o añaden algunas gotas al agua del baño, mientras que otros usan un difusor para dispersar los aromas en el trabajo o en casa. Sin embargo, hay otra forma excelente de disfrutar de sus beneficios para la salud, añadir aceites esenciales comestibles a los alimentos. ¡Es realmente fácil y sabroso!
Estos aceites esenciales se pueden ingerir, pueden colocarse en un vaso de agua, zumo o usarse para darle sabor a las comidas.
Los 14 mejores aceites esenciales para ingerir
- Anís

- Bergamota

- Clavo

- Eucalipto

- Jengibre

- Naranja

- Lavanda

- Menta

- Limón

- Orégano

- Hierbabuena

- Romero

- Tomillo

- Mandarina

Conclusión
No hay motivo para no beneficiarte de las ventajas y opciones terapéuticas de los aceites esenciales puros
